27 enero 2012

Criterios de calidad y excelencia comprometidos con el bien común


La red "Otra investigación es posible" se creó con la intención de potenciar una investigación que reuniera requisitos de rigor, relevancia y orientación a la transformación y al bien común. Con ese propósito emprendemos este nuevo proyecto.

La idea es dar forma a un modelo de excelencia universitaria que contemple, como parte transversal inseparable, el compromiso social con el ideal liberador del bien común. Este modelo ha de servir para diversos frentes que impliquen la interpretación, evaluación o valoración de proyectos de investigación, programas docentes, publicaciones científicas, etc. Es un movimiento importante que plantea responder con concreciones a la opresión institucionalizada.

Es importante comenzar montando un equipo operativo que responda a lo que el libro La Universidad Comprometida propone como transultradisciplinaridad: trabajo de varias disciplinas que generan un trabajo que va más allá de las disciplinas por separado, y que incluye a personas e intereses que transitan fuera de la dimensión de las disciplinas, como ocurre con los movimientos sociales.. Hay gente motivada y con conocimientos muy válidos para ello. El problema es que solemos andar con agendas saturadas y muchas presiones. Por estos motivos este esquema cero propone el siguiente proceso:

  1. Construir el equipo. Características: gente con ganas de implicarse en ello y que provengan de disciplinas diversas del ámbito universitario, y de organizaciones de la sociedad civil. Es importante contar con personas con conocimientos específicos, como es el caso de documentación y biblioteconomía, así como gente con experiencia en agencias de evaluación, calificación o acreditación o equipos de calidad o excelencia, gente con experiencia en trabajos teóricos en estos asuntos y gente de organizaciones de la sociedad civil con opiniones formadas sobre qué debería ser un trabajo de calidad. El equipo es muy importante para confiar en que llegamos a buen puerto. Su constitución interna sentencia en buena medida el puerto de llegada.

  2. Establecer una carta de objetivos y principios, así como acordar un estilo de trabajo.

  3. Construir un guión más o menos acotado en el tiempo por fases o etapas.

  4. Seguir con una revisión, análisis y síntesis del estado de la cuestión, identificando las lagunas y las oportunidades. Esta revisión incluye modelos que están tomando forma o llamadas a este campo de trabajo, como ocurre, por ejemplo, con la Red de Talloires.

  5. Varias personas estamos trabajando ya para ensayar alternativas, pero en términos muy específicos (como criterios de valoración en una investigación-acción participativa, en un proyecto de aprendizaje-servicio o en unidades comprometidas de acción) o muy vagos (como principios generales). Una vez avanzado el trabajo de análisis/síntesis (sin necesidad de terminarlo) es interesante fundirlo con estas inquietudes parciales de modelos alternativos, para comenzar a concretar procedimientos.

La tarea es ambiciosa e implica un importante volumen de trabajo. Por ello es bueno no atosigar, pero sí tener las ideas claras, y ser capaces de trocear las tareas en bocados comestibles en el tiempo. Es bueno adaptar estas inquietudes a un formato académico, que implica la posibilidad de organizar un proyecto de investigación subvencionado, y que no solo permite contar con medios sino que a su vez respalda el proyecto, lo que suma fuerza de convicción. Y es bueno tener también presente que el formato académico es un instrumento y no un fin.

Si quieres participar en este proyecto puedes comunicarlo a ltorrego@pdg.uva.es o vmanzano@us.es